El Domingo 19 de Enero de 1969, embarcó desde el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, un joven Gomero con apenas 19 años, con una maleta llena de ilusiones, esperanza y fe, con grandes sueños por realizar. Cumplió sus 20 años en alta mar, en el trasatlántico ¨Begoña¨ viajaba en Clase Turista, llegó a La Guaira el día 28 de Enero de 1969, el gobierno venezolano lo ubicó en trabajos de Albañilería en la Ciudad de Caracas, siendo allí un aprendiz del concreto, puesto que en La Gomera, se dedicaba a la agricultura y a la cría de ganado caprino y ovino, allí duró un par de años, luego ubicó a unos primos que se habían venido años antes a Venezuela y se dedicaban a la agricultura en el Estado Lara, allí se asentó y trabajó muy duro, pasaban los años y el regreso a casa se hacía cada vez mas cuesta arriba, luchó sin parar, sin tomar vacaciones y demostrando las enseñanzas que trajo de Canarias, hasta obtener un lote de terreno donde luego trabajaría por su familia.

En el mismo caserío conoció a una mujer con quien se casó, era de una familia numerosa, de 8 hermanos, quienes se dedicaban a la cría de ganado caprino, y él les enseñó la agricultura, tanto es así que hoy día 3 de ellos viven de esa ardua labor.

Tuvo 3 hijas, a quienes les colocó nombres de sus familiares en Las Canarias, demostrando su apego y querencia hacia su gente, nunca perdió su nacionalidad, siempre fue Transeúnte (Extranjero) para el gobierno Venezolano.

Su hogar siempre estuvo lleno de valores, buenas costumbres y enseñó a sus hijas, esposa y familiares cercanos algunas tradiciones Canarias, como comer potajes, gofio con sopa de pescado (Escaldón), tortilla española, conejo y cabrito en salmorejo, asado o al ajillo, papas arrugadas con mojito verde canario, también el mojo rojo picante y lo acompañaba con cuanta exquisitez se podía preparar en aquellos años de prosperidad en Venezuela.

También les enseñó el silbo gomero, que es una forma de comunicación en su tierra, donde gracias al relieve (Valles y Barrancos) que presenta la isla de La Gomera, sus habitantes podían comunicarse entre distancias de 2 o más kilómetros.

Era un católico con devoción a la Virgen de La Candelaria, la Virgen de La Guadalupe y a la Virgen de las Nieves, le inculcó a toda la familia la tradición de ir a misa cada 2 de Febrero, porque al igual que en Las Canarias se celebra el día de La Candelaria. En Semana Santa toda la familia participaba en la Quema de Judas, en Las Canarias llamado San Judas en la Hoguera, donde en ambos lugares se realiza una imagen representando a este santo traidor, al que se le insulta y luego se quema en la plaza. Para el mes de mayo, se celebra “Las Cruces de Mayo en Tenerife” y él acostumbraba a forrar 3 cruces alrededor de la casa con papeles coloridos y flores como símbolo del mes de las flores, el decía que en Tenerife se celebra por la llegada de la primavera. La última residencia es en el Barrio Cruz de Mayo en Siquisique, Municipio Urdaneta del Estado Lara.

Era amante de oír música canaria y en cada viaje que realizaba traía varios cassette con muchas canciones, cada domingo era para disfrutar de aquella música y también del sonido de las chácaras, que él mismo tocaba, decía que los músicos de la Gomera y del Hierro, eran los principales en usarlas y que les tomaban tanto cariño que hasta las bautizaban.

Durante sus 35 años de vida en Venezuela, viajó a Las Canarias con cada una de sus hijas, realizando 5 viajes en total, eran épocas de abundancia y prosperidad, donde Venezuela daba mucho, lo contrario pasa ahora que sus descendientes ven en Las Canarias la posibilidad de retornar, trabajar, vivir y disfrutar como lo hizo aquel Canario en Venezuela.

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