“Ay amor mío, ay mía,

en mí todo ese fuego se repite,

en mí nada se apaga ni se olvida,

mi amor se nutre de tu amor, amada,

y mientras vivas estará en tus brazos

sin salir de los míos”


Fragmento “Si tú me olvidas” . Pablo Neruda

Nos pueden describir en base a un acento, un apego por el mar, un carácter más latino, una gastronomía, un clima… pero no es tan fácil.

Nuestra identidad está marcada por nuestra tierra, pero cuando el vínculo entre un lugar y su gente se vuelve tan fuerte, puedes llevarte un trozo contigo si algún día te toca marcharte. Para que tengas un rincón en el que te puedas sentir como en casa y estes en conexión con tu tierra.

Por eso la explicación en tan sencilla. Todos los canarios que nos hemos visto fuera de nuestra tierra, por los motivos y el tiempo que sea, hemos tenido nuestro rincón especial donde nos logramos sentir como en casa.

Ese rincón puede ser el bar donde te preparan un barraquito o donde se reúne el grupo de canarios, la tienda donde puedes comprar una caja de ambrosías, el puesto del mercado donde tienen queso canario, un restaurante, no importa, simplemente puede ser tu casa o tu habitación… donde eres tú en versión original, como cuando estas en las islas.

Un lugar donde el tiempo vuelve a moverse al ritmo canario y el seseo se vuelve música. Un lugar con espíritu isleño, tenga o no tenga mar.

Los canarios tenemos un identidad compuesta por miles de pequeños detalles que nos hacen únicos. Detalles que amamos y exteriorizamos siempre que podemos.

Porque al final Canarias es una tierra maravillosa, única en el mundo, pero por encima de todo es la casa de los canarios, lo que hace que donde haya una canario haya también un cachito de nuestra tierra. Canarias también existe fuera del archipiélago.

Da igual donde estemos, que nos vamos a encontrar y vamos a disfrutar de esa parte de nuestras islas que nos hemos llevado con nosotros.

Nos vemos en el rincón canario.